Mucho se ha hablado de la habilidad de George Lucas para copiar cualquier Kurosawa, Los siete samuráis (1954) o La fortaleza escondida (1958) y hacer uso de los arquetipos catalogados por Joseph Campbell en How to Read a Myth (1949), y es que, en realidad, Una nueva esperanza apareció como una historia sencilla de seguir, con personajes bien definidos y una trama infantil que sorpresivamente se adueñó del imaginario de toda una generación de espectadores (más aún para quienes tuvieron la fortuna de ver la versión original).
