Debido a la muerte de su padre, Luo Hongwu vuelve del auto-exilio al pueblo donde vivió su juventud, Kaili. Hereda una camioneta descompuesta y un reloj de pared dentro del cual encuentra una fotografía que él cree es de la mujer que amó años atrás, de la que nunca supo su verdadero nombre y a la que no ha logrado olvidar: Wan Qiwen. Comienza a recordar cómo conoció a aquella mujer y a buscar pistas sobre su paradero.
